York

York Minster

York es una de las ciudades más atractivas de Gran Bretaña. En ella se funden lo antiguo y lo moderno y además ofrece cientos de eventos durante todo el año.

Es una ciudad con mucha vida y 2000 años de historia, tiendas de todas clases, restaurantes y atracciones. La favorita de cientos de visitantes.

Es fácil enamorarse de la combinación de historia y modernidad que se respira en York. Un ejemplo clásico es el contraste que hay entre la magnífica catedral medieval, la ultramoderna noria Yorkshire Wheel y las calles medievales adoquinadas en las que abundan las tiendas y los bares. Una ciudad orgullosa de su pasado y de su futuro.

En York el pasado está en todas partes, pero en ningún momento tendrás la sensación de estar en un aburrido museo. Es imposible aburrirse en sitios como JORVIK, en el que la última tecnología te transporta al mundo de los vikingos, o York Dungeon (las mazmorras), donde descubrirás las historias más sangrientas de la ciudad.

A veces tendrás la sensación de estar viajando en el tiempo, como al subir las escaleras hacia la torre de Guillermo el Conquistador, la fascinante Cliffords Tower. Vuelve a la época dorada de las locomotoras en el National Railway Museum, y vive el York medieval en el York Castle Museum.

Lo mejor es que se puede ver la ciudad a pie, porque casi todas las calles del centro son peatonales. Relájate, da un paseo, sigue una de las rutas turísticas, apúntate a una visita con guía, o aún más emocionante, a un tour en busca de fantasmas. Si hoy no te apetece caminar, sube al autobús turístico, haz un crucero o da un romántico paseo en carruaje.

Siempre hay algo que hacer porque York tiene un calendario de eventos envidiable. Una de las joyas de la ciudad es el festival gastronómico más importante de Gran Bretaña, el Festival of Food and Drink que se celebra todos los años en septiembre. En navidad, nada como un buen Christmas Market. Si en tu interior vive un vikingo o un romano, ven a ver las recreaciones en directo; o si prefieres las regatas, no te pierdas las carreras de botes de fondo plano.

Ni en invierno, ni en verano: York no para ni de noche, cuando los ritmos de casi cualquier música imaginable mantienen despierta a la ciudad. Teatros, conciertos y artes escénicas de todo tipo son los protagonistas cuando se pone el sol. Eso sí, primero hay que cenar. No faltan los restaurantes informales, pero si vas vestido para la ocasión, prueba una brasserie a orillas del río o un sofisticado restaurante. La opción más británica es el pub, en York hay uno distinto para cada día del año.